(MADRID, 19 de mayo). La medida anunciada por el gobierno de
posibilitar la adopción de niños por uniones de homosexuales atentaría contra los
derechos del niño de tener un padre y una madre, y provocará una injusticia y una
usurpación de los citados derechos, ha señalado Eduardo Hertfelder - presidente del
Instituto de Política Familiar (IPF). Cuando en todos los países democráticos se avanza
en la protección de los derechos de los determinados colectivo, con esta medida, no solo
no se avanza sino que supone un gigantesco retroceso en los derechos de la infancia. En
efecto:
- Es una injusticia el que por una legislación errónea no se le permita al niño a poder
tener padre y madre. Cuando ya es bastante la problemática que un niño no puede
estar con sus padres biológicos, ahora se le añadiría que no puede recibir el afecto y
cuidado de un padre y una madre con las consecuencias psicológicas y sociales en
los niños que ello conllevaría además de la carencia educativa y afectiva que produce
la falta de complementariedad que si se produce con un hombre y una mujer.
- Usurpación del derecho de los niños a tener un padre y una madre con la posibilidad de
la adopción por parte de las uniones homosexuales ya que se está anteponiendo el
derecho de unos señores a tener un niño al derecho de un niño a tener padre y
madre.
Una medida de esta envergadura que atenta y perjudica gravemente los intereses y derechos
de los niños, concluye Hertfelder, no puede tomarse unilateralmente por un o varios
partidos políticos, sino que, en caso de llevarse a la práctica, debería ser con
el respaldo mayoritario del pueblo español a través de una consulta popular
(referéndum). Lo otro, además de la injusticia de la medida sería realizar leyes a
espaldas de la sociedad y sin contar con ellas, con el consiguiente perjuicio para la
imagen de la clase política.
Descargar nota
de prensa en formato PDF (71,3
KB)