Son numerosas las asociaciones familiares (IPF, Foro
Español de la Familia, Profesionales por la Ética, etc) que todavía no han sido
recibidas
(Madrid, 15 de Noviembre) El Instituto de Política Familiar ha enviado esta mañana una
carta al Ministro de Justicia López Aguilar en la que le pide una reunión para tratar el
anteproyecto de ley que equipara a las uniones homosexuales con el matrimonio y la
familia. Esta petición que se había hecho en la anterior reunión con los responsables
del Ministerio de Justicia el pasado 10 de Noviembre.
Sería lamentable y muy preocupante, señala Eduardo Hertfelder -presidente del Instituto
de Política Familiar-, que el Ministerio tramitase este anteproyecto de ley sin consultar
a todas las asociaciones y expertos, cosa que todavía al día de hoy no lo ha hecho. Nos
consta que son muchas asociaciones, al día de hoy, que todavía no han sido recibidas
tales como el Foro Español de la Familia, Profesionales por la Ética, etc
Por otra parte, el IPF le pide al Ministro expresamente en la carta su asistencia a la
reunión. Creemos que el Ministro, prosigue Hertfelder, que no asistió a la anterior
reunión que mantuvimos, debería estar presente en dicha reunión y escuchar de primera
mano a los expertos que nos acompañarán. Lo contrario sería, en opinión de IPF, querer
devaluar dicha reunión
En dicha reunión el IPF le entregará un informe elaborado por un equipo multidisciplinar
compuesto por expertos en jurisprudencia, psiquiatría, psicología, educadores, etc- que
analiza el citado anteproyecto.
Como avance del informe que se presentará, el equipo de expertos considera que dicho
anteproyecto supondrá un acto de injusticia y agravio para con el matrimonio y la familia
ya que equipara uniones de naturaleza y fines distintos al matrimonio y la familia. Por
otra parte la posibilidad que introduce de adopción de niños por este colectivo de
homosexuales, sería una auténtica barbaridad ya que se impediría a los niños el tener
un padre y una madre además de las consecuencias psicológicas y sociales negativas que
provocará en el niño al no poder disponer de la complementariedad y desarrollo armónico
que aporta la educación y convivencia con un padre y una madre.