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14/6/2006
En 2005 se registraron más de 90.000 interrupciones del embarazo, frente a las 85.000 de 2004 Sólo Francia, Reino Unido, Italia y Alemania superan las «negras cifras» españolas, según un informe del Instituto de Política Familiar
(La Razón)- El año pasado, 90.000 mujeres decidían voluntariamente interrumpir su gestación, 7.500 al mes, 248 al día, 10 cada hora. Más aún, cada 5,8 minutos en algún lugar de España se producía un aborto. Y lo peor es que esta práctica crece a un ritmo vertiginoso. Los datos son una estimación del Instituto de Política Familiar (IPF), que a falta de cifras oficiales del Ministerio de Sanidad sobre el año 2005, ha hecho sus cálculos basándose en el incremento que ha registrado la Comunidad de Madrid, donde ha aumentado un 6,2 por ciento. Así, si en el año 2004 se produjeron 16.228 abortos, en 2005 la cifra subió a 17.245. También se ha basado en el crecimiento medio anual de los últimos diez años, que ha sido del siete por ciento.
El IPF considera «alarmante» que cada día casi 250 niños dejen de nacer y lamentó que el Ministerio de Sanidad «esté haciendo una dejación de responsabilidades ya que, a día de hoy, ni ha publicado los datos oficiales correspondientes al año 2005, ni ha presentado el informe prometido para el pasado mes de marzo sobre las causas del aborto en España, ni se ha reunido con los agentes sociales ni expertos».
Su presidente, Eduardo Hertfelder, estima que lo más grave es «el abandono por parte del Ministerio de Sanidad de las mujeres y la problemática que las aboca al aborto». En su opinión, «es lamentable que a mitad de año, y cuando ya hay comunidades autónomas que han publicado sus datos oficiales, Sanidad no haya dado a conocer las cifras de defunciones por aborto correspondientes al año 2005», insistió.
Hertfelder cree que Sanidad «se resiste» a dar cifras porque «se está visibilizando demasiado que el número de abortos en nuestro país está sufriendo una escalada imparable mientras no se hace nada y se mira hacia otro lado. El Gobierno debería analizar su política errónea y fracasada».
El desmesurado aumento de abortos es uno de los aspectos más preocupantes por lo mal parada que sale España si atendemos a las estadísticas y nos comparamos con otros países europeos.
Nuestro país, con 90.000 abortos al año, figura entre los cinco países europeos con mayor número de interrupciones voluntarias del embarazo, precedida de Francia (208.759), Reino Unido (195.483), Italia (133.000) y Alemania (120.030). Solamente los abortos que se practican en estos cinco países representan el 75 por ciento de todos los que se producen en la Unión Europea.
Además, se da la circunstancia de que España es el país en el que más se ha incrementado el número de abortos en los últimos diez años, con un aumento del 75 por ciento, seguido de Bélgica (creció un 50 por ciento) y de Holanda (45 por ciento).
Los alarmantes datos han permitido concluir al Instituto de Política Familiar que el aborto es, junto al cáncer, la principal causa de mortalidad en Europa, muy por encima de otras causas, como son los suicidios, los accidentes de tráfico, la droga, el alcohol y el sida…
Y es que, si atendemos a las estadísticas, en la Unión Europea de los 25 se produce un aborto cada 30 segundos. Cada día dejan de nacer un total de 2.880 niños, lo que representa 120 interrupciones del embarazo cada hora. Dicho de otra forma, una de cada seis mujeres encinta termina abortando y en Europa se pierden al día dos colegios debido a la falta de niños, según el IPF.
A esta circunstancia se añade que las españolas son las mujeres que se plantean la maternidad a una edad más tardía. Contamos con la media más alta de Europa (30,84 años). De hecho, en los últimos 23 años se ha retrasado 2,4 años la edad media en la que la mujer decide tener un hijo. En Irlanda, Holanda y Dinamarca, las mujeres tampoco tienen hijos antes de los 30.
Los últimos datos con los que cuenta el Ministerio de Sanidad, que pertenecen al año 2004, revelan que en nuestro país se producen un total de 233 abortos a diario, a razón de seis cada minuto. Y eso teniendo en cuenta los datos relativos a abortos «legales», puesto que todas aquellas interrupciones del embarazo que tienen lugar en la clandestinidad están, lógicamente, excluidas de las cifras oficiales que maneja el departamento que dirige la ministra Elena Salgado.
Casi el 65 por ciento de las mujeres que renuncian a continuar con el embarazo es soltera y una cuarta parte del total está casada. El 12 por ciento de ellas es estudiante; el 56 por ciento, asalariada; un 14 por ciento, se encuentra desempleada.
Además, casi la mitad de las mujeres que interrumpen la gestación no tiene ningún hijo y, al menos la mitad de ellas, decide acudir a la medicina privada para poner fin a su embarazo.
La mayoría justifica su decisión alegando que el hecho de continuar con la gestación supondría un «riesgo para la salud materna», uno de los supuestos legales .
Esta desmoralizadora visión también alcanza otros aspectos como las rupturas matrimoniales, que se han disparado un 50 por ciento en los últimos 25 años.
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